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Jennie Finch: Me retiro para pasar más tiempo con mi familia


 una carrera sin precedentes, un marido que es atleta profesional, una figura de supermodelo y todo. Descrita por la revista Time como "la jugadora de softbol más famosa de la historia", con 29 años de edad, Finch ha llevado al Equipo de Estados Unidos a siete campeonatos del mundo consecutivos durante su carrera de diez años. Por eso, el 20 de julio, los fanáticos del deporte en todo el país se sorprendieron cuando anunció su retiro, indicando que quería pasar más tiempo con su marido, el lanzador de los Astros de Houston Casey Daigle, y su hijo, de cuatro años de edad, Ace. Hablamos con la lanzadora mientras termina su última temporada con Chicago Bandits.

 
 
 
Lo entendemos. Tu vida debe ser absolutamente agotadora.
 
Oh sí. Puede ser una montaña rusa emocional, porque cuando miras el tiempo que pasas junto a tu familia, de repente son sólo dos días. Todos tratamos de disfrutar el tiempo que tenemos juntos y sabemos que es por un tiempo corto, pero estamos haciendo lo mejor que podemos. Nuestro único tiempo real juntos es en una habitación de hotel, porque realmente no tenemos un hogar. Simplemente tratamos de tomarlo una semana a la vez y, cuando todo se pone muy loco, un día a la vez. Sólo estamos tratando de dejar que las cosas pequeñas persistan y disfrutar de eso.
 
Eso tiene que ser duro. Se debe extrañar la casa.
 
Sí, claro que la extraño. Pero al mismo tiempo, es una gran lección, porque todos nos encontramos imposibilitaos de quedar atados a cualquier cosa física. Se trata de disfrutar de lo que tenemos juntos, y creo que es una buena lección para todos nosotros.
 
¿Cómo ha vivido tu hijo Ace todo esto?
 
Estamos bendecidos de tener un niño maravilloso. Él aguanta mucho. Está en un avión de dos a tres veces por semana, y él simplemente lo sobrelleva. Ahora que está comenzando a ser más expresivo, pregunta cosas como: "¿Cuando va a volver papá?", se está convirtiendo en un gran sacrificio estar lejos. Creo que va a ser un reto más grande a medida que crezca. Es muy difícil para él estar lejos de sus padres.
 
¿Cuál ha sido tu mayor reto con la maternidad hasta el momento?
 
Aparte de estar lejos, la disciplina. Es fácil una vez que se ven los beneficios de la disciplina. Es difícil porque nunca se sabe cuándo es demasiado pequeño y dónde está la línea. Uno vive y aprende.
 
Ser padres ¿es lo que esperaban que fuera?
 
Es divertido, mucho más de lo que jamás imaginé. Yo sabía que iba a ser un desafío, pero hay tanta alegría, que los desafíos son nada. Emocionalmente, estar tan apegados es maravilloso y duro. Ace es esta pequeña esponja absorbiendo, recogiendo y aprendiendo todo acerca de su mundo, y estoy aprendiendo mucho de él.
 
¿Por ejemplo?
 
La paciencia y la comprensión, por ejemplo. Él me hace disfrutar del momento y disfrutar cada segundo que tengo con él. También me empuja a ser mejor. Cuando estoy lejos, quiero ser lo mejor que puedo, porque sé que estoy sacrificando algo muy grande.
 
Entre el sacrificio y la competencia que implica ser una atleta profesional, ustedes lidian con mucho. ¿Se trata de un plan de carrera que usted quiere transmitir a sus hijos?
 
Sólo quiero que Ace disfrute de lo que haga. A Casey y a mí nos encanta lo que hacemos, y coincide que es el deporte. Hay muchas lecciones de vida que he aprendido en el deporte, y he sido parte de cosas increíbles por ser deportista. Espero que Ace viva esas experiencias, y si no, espero que encuentre su pasión y la persiga. En este momento le gusta lo que hace su papá, y eso es el béisbol. Le gusta el uniforme y le gusta batear la bola.
 
Usted ha dicho que su hijo tiene "17 tías grandiosas" en sus compañeras de equipo. ¿Cuál es su relación con su equipo ahora que él está creciendo?
 
Es impresionante. Anoche estuvieron tres de las chicas pasando el tiempo con él, jugando béisbol en las salas y lanzando la bola en el jardín. A él encanta. Me siento tan bendecida de que ellas sean tan buenas con él, y que les guste tener a Ace cerca. Mantiene las cosas en perspectiva, porque en última instancia las victorias y las derrotas van a pasar, pero hay cosas más grandes que eso. Me ayuda a recordar que el softbol no lo es todo. No importa qué, yo siempre voy a ser su mamá, y a él le importa poco si gano o pierdo, aunque creo que a él le gusta más si se gana.  De cualquier manera, hay más cosas en la vida.
 
Pero usted ha dicho una y otra vez que se toma muy personalmente las derrotas. ¿Cómo ayudas a tu hijo a hacer frente a las derrotas?
 
Cuando miro hacia atrás en mi vida, mi mayor experiencia vino a través de las derrotas o del desengaño. Trato de decirle que aprenda todo lo que pueda de ellas y que siga adelante. Uno tiene que experimentar las derrotas y los fracasos para apreciar las victorias y los éxitos.
 
¿Qué has aprendido de las derrotas?
 
Que tienes que seguir adelante. Que va a haber altos y bajos. Las derrotas te ayudan a mantenerte bajo control y a ser humilde. No somos perfectos. Vamos a cometer errores. Es la respuesta a las grandes derrotas lo que construye el carácter y la persona que eres.
 
Hablando de carácter, me enteré que usted rechazó una lucrativa oferta de Playboy. ¿Por qué?
 
Yo me reí mucho con el tema de Playboy, pero fue una gran decisión. Ellos iban a hacer una difusión acerca del softbol, así que no era sólo sobre mí. Mi hermano realmente me dijo: "¿Qué pasa si una chica quiere leer ese artículo y tú estás en la portada? Si ella quiere comprar la revista, alguien le va a decir:  No, no es apropiado. " Eso golpeó en mi corazón. Me tomo con mucha seriedad el ser un modelo, y aprecio y disfruto la oportunidad de tener un impacto positivo en los pequeños, en las niñas en particular. Sentí que eso es mucho más grande que de ser retratada de una manera sexual.
 
Usted ha hecho muchas obras de caridad destinadas a elevar a las mujeres jóvenes y al deporte femenino, incluyendo la realización de una serie de campus de softbol a lo largo del país. ¿Cómo te sientes acerca de las atletas que sí cruzan hacia el lado más sexy de los deportes? ¿Sientes que eso le quita mérito a lo deportivo?
 
Cada quien puede hacer lo que quiera. No quiero juzgar a los demás. Decidí mantenerme alejada de eso y espero ser un modelo positivo para las niñas. Las niñas están expuestas a tantas cosas, a una edad tan joven. Uno puede sentirse bien consigo misma, ser bonita y sexy, sin mostrar todo. Es interesante ver cómo la sociedad ha cambiado las cosas, y ahora ama los "músculos" en las mujeres. Está bueno hoy ser una atleta femenina. Si puedo alentar a las niñas a hacer eso, y jugar un papel positivo en sus vidas, esa es una de mis muchas misiones. Está cerca de mi corazón.
 
¿Qué esperas transmitirle a las muchachas que te miran?
 
Sé lo mejor que puedas ser, ya sea en el aula, en la cancha, en casa. Nunca dejes de competir. Es sólo un poquito de esfuerzo extra lo que realmente hace que seas lo mejor posible.
 
Debe ser difícil seguir con ese mensaje en una cultura donde las atletas mujeres reciben un trato tan diferente que los hombres.
 
Puede ser frustrante, pero al mismo tiempo, ¿que vas a obtener de la amargura? No es fácil estar casada con un jugador de Grandes Ligas, ver su cheque de pago en comparación con el mío, la forma en que viaja frente a cómo viajo yo. Hace diez años lo que no fue una oportunidad, ahora lo es. Estoy jugando softbol profesional. Es algo que nunca imaginé para mí misma. Todavía digo en broma con mis amigas: "¡Oh, Dios mío, tengo 29 años, soy madre, con una familia, y todavía estoy jugando softbol." Nuestra responsabilidad, como atletas, es continuar con el crecimiento del deporte. Me gustaría tener mayor cobertura mediática y atención, pero nos vamos acercando.
 
¿Aún se sienten de esa manera, incluso con el softbol fuera de los Juegos Olímpicos de 2012?
 
Eso fue desgarrador. Nuestro deporte está en lo más alto de todos los tiempos. Hay más de 140 países que juegan al softbol, y que lo hayan quitado de los Juegos sin ninguna razón real dolió mucho. Pero de nuevo, la pregunta es: "¿Cómo vas a responder?" Para mí, este es sólo otro bache en el camino.